El FBI infló el problema de los teléfonos encriptados y engañó a los ciudadanos

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Un reporte de ZDNet asegura que la agencia de investigación aumentó el número de teléfonos que requerían ser desencriptados en su batalla contra el terrorismo y otros delitos.

A pesar de que el FBI ha mantenido que en 2017 tuvo que lidiar con 7,775 teléfonos inteligentes encriptados que se convirtieron en un tropiezo para continuar con investigaciones de terrorismo y otros delitos, ahora hemos podido conocer que la agencia infló ese número y que no había más de 2,000 dispositivos.

Un reporte de ZDNet, sitio hermano de CNET y CNET en Español, asegura que el problema podría haber surgido porque el FBI tiene tres diferentes bases de datos en las que se registran estos dispositivos. Es probable que algunos teléfonos se hayan contado en más de una ocasión, causando toda esta confusión, que llevó al FBI a una campaña llamada “Going Dark”, mediante la cual clama por una puerta trasera a equipos de delincuentes que pueden comprometer la seguridad de Estados Unidos.

Según la fuente, internamente el FBI conoció del error hace al menos un mes, y hasta la fecha, no habría podido determinar el número exacto de dispositivos bloqueados con los que han tenido que lidiar para continuar con sus investigaciones.

“Francamente, no nos sorprende. El director del FBI Christopher Wray y otros argumentan que las fuerzas del orden público necesitan algún tipo de acceso excepcional de puerta trasera para lidiar con la mayor adopción del cifrado, particularmente en los dispositivos móviles”, dijo a la fuente Andrew Crocker, portavoz de Electronic Frontier Foundation.

“Durante años, el FBI ha estado presionando por puertas traseras en dispositivos móviles cifrados basados en afirmaciones amplias de que la aplicación de la ley se está apagando [o Going Dark, el nombre de su campaña] , incluso cuando prácticamente todos los expertos han dejado claro que hacerlo socavaría seriamente nuestra ciberseguridad, nuestra privacidad digital, y nuestra economía tecnológica. Ahora, resulta que las afirmaciones del FBI se basaron en malas matemáticas y el problema es solo una pequeña fracción de lo que originalmente nos dijeron, dejando más claro que el Congreso debería rechazar la solicitud del FBI de una legislación que socavaría la seguridad de nuestros teléfonos inteligentes”, escribió a ZDNet Kevin Bankston, director de New America’s Open Technology Institute.

A pesar del error, el FBI mantiene la campaña “Going Dark” y su interés por una legislación que permita una puerta trasera sigue tan vigente como antes de que se conociera su error.

Fuente CNET
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